Get Adobe Flash player

Algunas recetas para envejecer mejor                                

 “Mens sana in corpore sano” 

Había un monarca en un floreciente y próspero reino del norte de la India. Era rico y poderoso. Su padre le había enseñado a ser magnánimo y generoso, y, antes de fallecer, le había dicho:

- Hijo, cualquiera puede, por destino o por azar, tener mucho, pero lo importante no es tenerlo, sino saberlo dar y compartir. No hay peor cualidad que la avaricia. Sé siempre generoso. Tienes mucho, así que da mucho a los otros.

Durante algunos años, tras la muerte de su padre, el rey se mostró generoso y espléndido. Pero a partir de un día, poco a poco, se fue tornando avaro y no sólo empezó a no compartir nada con los otros, sino que comenzó incluso a negarse hasta las necesidades básicas a sí mismo. Realmente se comportaba como un pordiosero. Su asistente personal, que también lo había sido de su padre, estaba tan preocupado que hizo llamar a un rishi que vivía en una cueva en las altas montañas del Himalaya.

- Es increíble -se lamentó el asistente ante el rishi-. Es uno de los reyes más ricos y se comporta como un pordiosero. Te estaríamos todos muy agradecidos si pudieras descubrir la razón.

El asistente le pidió al rey que recibiera al rishi. El monarca convino:

- De acuerdo, siempre que no vaya a solicitarme nada, ¡porque soy tan pobre!

El rishi y el monarca se encerraron en una de las cámaras del palacio. El rey iba vestido con harapos, sucio y maloliente, en contraste con el palacio esplendoroso en el que habitaba.

Incluso iba descalzo y ni siquiera lucía ningún adorno real.

- Estoy arruinado -se quejó el rey.

- Pero, señor, eres rico y poderoso -replicó el rishi.

- No me vengas con zarandajas -dijo el monarca-. Nada puedes sacarme, porque nada tengo. Incluso cuando estos harapos se terminen de arruinar, ¿con qué cubriré mi cuerpo?

Y el rey se puso a llorar sin poder impedirlo.

Entonces el rishi entornó los ojos, concentró su mente y, como un punto de luz, se coló en el cerebro del monarca. Allí vio el sueño que tenía el rey noche tras noche: soñaba que era un mendigo, el más misérrimo de los mendigos. Y, de ese modo, aunque era un rey rico y poderoso, se comportaba como un pordiosero. Logró en días sucesivos enseñar al rey a que dominara sus pensamientos y cambiara la actitud de su mente. El monarca volvió a ser generoso, pero no consiguió que el rishi aceptara ningún obsequio.

*El Maestro dice: Tal es el poder del pensamiento. Así como piensas, así eres. Conquista el pensamiento, y te habrás conquistado a ti mismo.

(Tomado de “Cuentos Clásicos de la India” recopilados por Ramiro Calle)

“Si desean saber sobre su vida futura, todo lo que tienen que hacer es pensar y reflexionar sobre su vida presente”

Hay una cita que nació en la civilización de la Grecia Clásica que dice  “Mens sana in corpore sano”.  Su sentido original es el de la necesidad de orar para disponer de un espiritu equilibrado en un cuerpo equilibrado.

La traducción del latín al español de la cita completa es la siguiente:

 Se debe orar que se nos conceda una mente sana en un cuerpo sano.

Pedid un alma fuerte que carezca de miedo a la muerte,
Que considere el espacio de vida restante entre los regalos de la naturaleza.,
Que pueda soportar cualquier clase de esfuerzos,
Que no sepa de ira, y esté libre de deseos
Y crea que las adversidades y los terribles trabajos de Hércules son mejores que las satisfacciones, la fastuosa cena y la placentera cama de plumas de Sardanápalo (rey asirio que era representado por los antiguos griegos como un sátrapa disoluto, apegado a los lujos y placeres sensuales),
Te muestro lo que tú mismo puedes darte, con certeza que la virtud es la única senda para una vida tranquila.

 Somos creadores de nuestra propia leyenda, dependemos de cómo nuestro cerebro interprete lo que vemos, palpamos, sentimos, olemos y escuchamos. La conjugación de todos esos sentidos da origen a nuestra actitud hacia la vida. Con ejercicio se puede orientar esa conjugación para que provoque en nosotros un estado de bienestar y felicidad constante. Es ejercicio diario, nada más sencillo que eso, saber controlar el pensamiento y ser constantes en ello.

Para aportarles algo más de información con el fin de reforzar esta idea de que “Somos lo que pensamos” le transcribo una nota periodística que dice lo siguiente…

…Se calcula que en el año 2050, un 20% de la población tendrá más de 65 años, por lo que es un fenómeno que ya no puede ser ignorado.

El envejecimiento normal muestra una serie de cambios progresivos, no nos volvemos viejos de un día al otro. El paso del tiempo afecta tanto a los seres vivos como a los objetos inanimados, las máquinas se dañan, los quesos maduran, los vinos también. Es decir, se producen cambios físicos y químicos a lo largo del tiempo y en algunos casos estas transformaciones son acompañadas por cierto deterioro.

Algunos autores consideran que “cuánto más viejo uno llega a ser, más sano ha sido”. Otros dicen que la aparición tardía de las enfermedades está asociada a la longevidad o, dicho en otras palabras, los que envejecen lentamente son los más sanos.

Una inquietud actual es la cuestión del sentido de prolongar la vida si simultáneamente no se asegura una buena calidad de la misma.

Además de querer saber cuántos años vamos a vivir, nos gustaría saber si la edad de la muerte es independiente del lugar donde vivimos, del estilo de vida, de la forma en que nos alimentamos.

Es imprescindible tener claro que por ser viejos no nos tornamos de inmediato en discapacitados mentales o merecemos ser tratados como niños menores, a menos que además de años tengamos una enfermedad seria que comprometa nuestra capacidad.

Como señala un conocido filósofo, la sociedad valora la juventud y no aprecia la vejez y la fragilidad, ni siquiera si uno es viejo, frágil y sabio. Por eso es necesario que cualquier análisis, descripción y estimación sobre el envejecimiento incluya los prejuicios sobre el tema y exprese que la injusticia es no reconocer que los viejos deben ser apreciados por lo que son, personas mayores.

En resumen, reflexionar acerca del paso del tiempo debiera contribuir a vivir tanto como podamos con buena calidad de vida y conservando la alegría de vivir, es decir envejecer graciosamente, con humor y con donaire. (Diario Clarín)

El tiempo pasa, 
nos vamos poniendo viejos 
y el amor no lo reflejo, como ayer. 
En cada conversación, 
cada beso, cada abrazo, 
se impone siempre un pedazo de razón.

Hay que preocuparse por la apariencia física, la salud y el bienestar mental y emocional, sin caer en lo que Petrarca, ( poeta y humanista italiano) llamó “La pereza de vivir”, procurando que nuestro «Yo» saludable dé rienda suelta al «Otro Yo» no saludable de vez en cuando. Hay que tener en cuenta que cada etapa en la vida tiene su encanto, sus ventajas y también sus desventajas. Para concluir, tampoco hay que hacer el asunto más trascendental de lo que es, un ciclo por el que todos pasamos. Sería bueno adoptar la actitud del famoso campeón de equitación Hiroshi Hoketsu , quien con 71 años fue el participante de más edad en los recientes juegos olímpicos de Londres, a quien al preguntársele si le preocupaba la edad respondió que sí, ¡pero la edad de su caballo!

 

“La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella”

Marco Aurelio

Hasta el próximo mes…


Facebook
 

La confianza

“Regla de oro”
 

Un día de verano, estaban tres amigos caminando por una calle de Bs As, cuando uno de los tres dijo: "¿Qué haremos cuando nos separemos?". El otro le dijo que ellos tres serían el agua, el fuego y la confianza.

El agua dijo:
"Si me perdéis y queréis encontrarme, buscadme en lugares donde el agua sea abundante. En los prados o ríos, por ejemplo." Los amigos asintieron.

El fuego dijo:
"Si me perdéis y queréis encontrarme, buscadme en lugares calurosos y secos." Los amigos se sonrieron.

Por último, la confianza dijo:
"Si me perdéis, jamás volveré a aparecer."

Moraleja: La confianza, si se pierde una vez, ya es muy difícil volver a conseguirla, porque por una vez que te fallen, ya no vas a volver a confiar en la otra persona como antes.

Es bien conocida la importancia de la reputación en honradez o buena imagen ética para la captación de clientes. Existe la profunda convicción de que una buena reputación de lealtad y honradez en los negocios es uno de los principales activos empresariales, que todos los trabajadores deben fomentar con el máximo cuidado. Cuando una empresa actúa mal, ya sea incumpliendo sus promesas, no dando la calidad ofrecida de un producto, o simplemente dando mal un servicio, aparecen quejas, se crea una mala reputación e inmediatamente caen las ventas. Y al revés, la honestidad y la corrección en el trato son los factores que contribuyen a la satisfacción en el cliente, y un cliente satisfecho habla favorablemente de la empresa a otros, prueba los nuevos productos ofrecidos y como resultado ambas partes resultan satisfechas.

images 2

Tener reputación supone cierta confianza de que se actuara bien. Pero tener confianza en alguien es mucho más que reconocer su buena reputación.
Se confía en alguien con quien se interactúa cuando se tiene suficiente certeza de que actuará buscando lo conveniente para uno. Se trata de una convicción más o menos fuerte de que ese alguien con quien tratamos actuará con buena intención, sin querer perjudicarnos. La cuestión que surge es: ¿como se genera esa convicción de que otro quiere algo bueno para uno? Se requiere un trato más o menos prolongado en el que se llega al convencimiento o certeza de que el otro no pretende aprovecharse de la persona a la que trata, sino que le otorga un trato equitativo y justo, o incluso servicial.

No es posible generar confianza cuando se percibe que alguien va a lo suyo y toma decisiones exclusivamente en función de sus intereses y deseos. Una relación puramente utilitaria da lugar a actitudes defensivas, para evitar ser manipulado o explotado.
Esta observación de la vida ordinaria pone de manifiesto que la confianza y la ética se encuentran.
Lo dicho en párrafos anteriores es la base de la "Regla de Oro" que mucha gente incluso con escasa educación la acepta como un valioso criterio. Y este criterio se entiende todavía mejor cuando su breve enunciado se complementa con la experiencia común del aprecio que causa una persona que busca sinceramente el bien de los demás.

La "Regla de Oro" no es otra cosa que "ponerse en el lugar del otro" para reconocer como deberíamos tratar a los demás.
Actuar de modo ético siempre es rentable, no en sentido económico, sino humano, ya que la actuación ética contribuye a mejorar como persona.
Y "ser mejor" persona es superior a "tener mas" cosas, porque las cosas son instrumentos externos, mientras que la calidad moral está en lo mas íntimo de la persona.
Actuar de modo ético contribuye a lo que los antiguos denominaban "vida lograda". A esta vida lograda está asociada una satisfacción profunda o "felicidad" distinta a la que se alcanza con el "tener más", ya que las cosas externas no pueden satisfacer plenamente las necesidades mas profundas del ser humano.
Todos quienes hacemos AMA desde Mirta que nos mantiene las oficinas impecables hasta Raúl que preside la mutual saben del valor que tiene la Confianza que nos une a Uds. y hacemos de ella nuestra "Regla de Oro".

Que la confianza que nos une siga creciendo...Feliz Navidad y Prospero año nuevo te deseamos todos nosotros ¡!

Fuente editorial: Doménec Melé (Ética en la dirección de empresas)

 


Facebook
 

El cáncer solo respeta al corazón


 Para sumar una reflección en este mes en el que se recuerda lo importante que es la prevención en el cáncer de mamas, es que me propuse aportales un par de textos que ayuden a entender los mensajes que nos puede dejar esta enfermedad a quienes la padecen, la padecieron, la padecerán y especialmente a los que nunca la veran...
La vida es como una gran carrera en bicicleta, cuya meta es cumplir la leyenda personal –aquello que, según los antiguos alquimistas, es nuestra verdadera misión en la Tierra.
En la línea de partida estamos juntos, compartiendo camaradería y entusiasmo. Pero, a medida que la carrera se desarrolla, la alegría inicial cede lugar a los verdaderos desafíos: el cansancio, la monotonía, las dudas sobre la propia capacidad. Nos damos cuenta de que algunos amigos ya desistieron en el fondo de sus corazones; aún siguen corriendo, pero es porque no pueden parar en medio de la pista. Este grupo se va haciendo cada vez más numeroso, con todos pedaleando al lado del coche que acompañan, donde conversan entre sí y cumplen con sus obligaciones, pero olvidan las bellezas y desafíos del camino.
Nosotros terminamos por distanciarnos de ellos y entonces estamos obligados a enfrentar la soledad, las sorpresas de las curvas desconocidas, los problemas que pueda crearnos la bicicleta. En un momento dado, después de algunas caídas sin que haya nadie cerca para ayudarnos, terminamos por preguntarnos si vale la pena tanto esfuerzo.
Sí, vale. Se trata sólo de no desistir. El padre Alan Jones dice que para que nuestra alma tenga condiciones de superar esos obstáculos necesitamos cuatro fuerzas invisibles: amor, muerte, poder y tiempo.
Es necesario amar, porque somos amados por Dios.
Es necesaria la conciencia de la muerte, para entender bien la vida.
Es necesario luchar para crecer, pero nunca dejarse ilusionar por el poder que llega junto con el crecimiento, porque sabemos que él no vale nada.
Es necesario aceptar que nuestra alma, aunque sea eterna, está en este momento presa en la tela del tiempo, con sus oportunidades y limitaciones. Así, en nuestra solitaria carrera en bicicleta, tenemos que actuar como si el tiempo no existiera, hacer lo posible para valorizar cada segundo, descansar cuando sea necesario, pero continuar siempre en dirección a la luz divina, sin dejarnos afectar por los momentos de angustia.
Estas cuatro fuerzas no pueden ser tratadas como problemas a ser resueltos, ya que están fuera de cualquier control. Tenemos que aceptarlas y dejar que nos enseñen lo que necesitamos aprender.
Vivimos en un universo que es al mismo tiempo lo suficientemente gigantesco como para rodearnos y lo bastante pequeño como para caber en nuestro corazón. En el alma del hombre está el alma del mundo, el silencio de la sabiduría. Mientras pedaleamos en dirección a nuestra meta, es siempre importante preguntar: "¿Qué hay de bueno en el día de hoy?" El sol puede estar brillando, pero si la lluvia estuviera cayendo, es importante recordar que eso también significa que las nubes negras se habrán disuelto en breve. Las nubes se disuelven, pero el sol permanece inmutable y no pasa nunca. En los momentos de soledad es importante recordar eso.
Finalmente, cuando las cosas llegan a ponerse muy duras, no podemos olvidar que todo el mundo ya pasó por eso, independientemente de raza, color, situación social, creencias o cultura. Una hermosa plegaria del maestro sufí Dhu'I-Nun (egipcio, fallecido el año 861 a. C.) resume bien la actitud positiva necesaria en estos momentos:
"Oh, Dios, cuando escucho las voces de los animales, el ruido de los árboles, el murmullo de las aguas, el gorjeo de los pájaros, el zumbido del viento o el estruendo del trueno, percibo en todos ellos el testimonio de tu unidad; siento que tú eres el supremo poder, la omnisciencia, la suprema sabiduría, la suprema justicia.
"Oh, Dios, te reconozco en las pruebas que estoy pasando. Permite, Oh, Dios, que tu satisfacción sea mi satisfacción. Que yo sea tu alegría, aquella alegría que un padre siente por un hijo. Y que yo me acuerde de ti con tranquilidad y determinación, incluso cuando resulte difícil decir te amo"
Paulo Cohelo

"Cuando uno se enfrenta con una situación inevitable, insoslayable, siempre que uno tiene que enfrentarse a un destino que es imposible cambiar, por ejemplo, una enfermedad incurable, un cáncer que no puede operarse, precisamente entonces se le presenta la oportunidad de realizar el valor supremo, de cumplir el sentido más profundo, cual es el del sufrimiento. Porque lo que más importa de todo es la actitud que tomemos hacia el sufrimiento, nuestra actitud al cargar con ese sufrimiento".Viktor Frankl

Les transcribo algunos párrafos de un libro que se llama "La enfermedad como camino". Los científicos que lo escribieron justifican a traves de sus estudios que la enfermedad en el ser humano surge para corregir sus errores de conciencia y que el sintoma es el llamado de atención para trabajar en corregir ese desvío teniendo una relación directa el órgano enfermo con las actitudes de vida equivocadas. Respecto al cancer dicen lo siguiente...

"La muerte que la célula cancerosa produce en el organismo es también su propia muerte, del mismo modo que, por ejemplo, la muerte del medio ambiente trae consigo nuestra propia muerte. Pero la célula del cáncer cree en un Exterior separado de ella, lo mismo que los seres humanos creen en un Exterior. Esta creencia es mortal. El remedio se llama amor. El amor cura porque suprime las barreras y deja entrar al otro para formar la unidad. El que ama no coloca su Yo en primer lugar sino que experimenta una unidad mayor. El que ama siente con el amado como si fuera él mismo. Esto no sólo vale para el amor humano. El que ama a un animal no puede contemplarlo desde el punto de vista del ganadero. No nos referimos a un falso amor sentimental sino a ese estado que realmente hace sentir algo de la unión de todo lo que es y no esa actuación con la que con frecuencia uno trata de neutralizar sus inconscientes sentimientos de culpabilidad por las propias agresiones reprimidas, por medio de «buenas obras» y de un exagerado «amor a los animales»."

«Un hombre llamó a la puerta de la amada. Una voz preguntó: "¿Quién es?" "Soy yo", respondió él. Y la voz dijo: "Aquí no hay sitio suficiente para mí y para ti" Y la puerta siguió cerrada. Al cabo de un año de soledad y añoranza, el hombre volvió a llamar a la puerta. Una voz preguntó desde dentro: "¿Quién es?" "Eres tú", respondió el hombre. Y la puerta se abrió.»
Rumi

No es la primera vez que hablamos de conocernos a nosotros mismos y reconocernos primero en los demas. Rescato tambien el siguiente párrafo, en el nos llama a la reflección sobre el error de buscar la felicidad de la vida en lo material ...

Dice así...La célula cancerosa busca su vida eterna en la proliferación y expansión material. Ni el cáncer ni el ser humano han comprendido todavía que buscan en la materia algo que no está ahí, la vida. Se confunde el contenido con la forma y con la multiplicación de la forma, se trata de conseguir el codiciado contenido. Pero ya Jesús advirtió: «El que quiera conservar la vida la perderá.»

"Crecer por crecer es la ideología de la célula del cáncer"
Edward Paul Abbey

Y de esta manera culmina el capítulo cancer...

El cáncer sólo respeta el símbolo del amor verdadero. El símbolo del amor verdadero es el corazón. ¡El corazón es el único órgano que no es atacado por el cáncer ¡!!

Hasta el mes próximo...

Jeronimo dos Reis


Facebook
 

Enseñar con un experimento

Libertad.

La señorita Elisa aquel fin de semana les propuso uno de sus famosos trabajos sobre experimentos. A sus alumnos les encantaba aquella forma de enseñar, en la que ellos mismos tenían que pensar experimentos que ayudaran a comprender las cosas. Muchos tenían que ver con las ciencias o la química, pero otros, los que más famosa la habían hecho, tenían que ver con las personas y sus comportamientos. Y aquella vez el tema era realmente difícil: La libertad. ¿Cómo puede hacerse un experimento sobre la libertad? ¿Qué se podría enseñar sobre la libertad a través de experimentos?

Amaya llevó 5 cajas de colores y le dio a elegir a la profesora. La maestra, agradecida, escogió la caja rosa con una sonrisa. Luego Amaya sacó 5 cajas amarillas, se acercó a Carlos y le dio a elegir. Carlos contrariado, tomó una cualquiera. La señorita Elisa, divertida, preguntó a Amaya cómo se llamaba el experimento.
Lo he titulado "Opciones". Para que exista libertad hay que elegir entre distintas opciones. Por eso Carlos se ha enfadado un poco, porque al ser las cajas iguales realmente no le he dejado elegir. Sin embargo la señorita Elisa estaba muy contenta porque pudo elegir la caja que más le gustó.

Carlos había preparado otro tipo de ejercicio más movido: hizo subir a la pizarra a la maestra, a Lucas, un chico listo pero también vagoneta, y a Pablo, uno de los peores de la clase. Entonces, dividió la clase en tres grupos y dijo dirigiéndose al primer grupo:
- Voy a haceros una pregunta dificilísima (les dijo al primer grupo); podéis elegir a cualquiera de los tres de la pizarra para que os ayude a contestarla. Quien acierte se llevará una gran bolsa de golosinas.
Todos eligieron a la maestra. Entonces Carlos dijo a los del segundo grupo:
- La misma pregunta va a ser para vosotros (quedaban Pablo y Lucas), pero tenéis que saber que a Pablo, antes de empezar, le he dado un papel con la pregunta y la respuesta.

Entre las quejas de los del primer grupo, los del segundo eligieron sonrientes a Pablo. Luego Carlos siguió con los últimos:
- Os toca a vosotros. Lo que les he contado a los del segundo grupo era mentira. El papel se lo había dado a Lucas.

Y entre abucheos de unos y risas de otros, Pablo mostró las manos vacías y Lucas enseñó el papel con la pregunta y la respuesta. Por supuesto, fue el único que acertó la difícil pregunta que ni la maestra ni Pablo supieron responder. Mientras los ganadores repartían las golosinas entre todos, Carlos explicó:
- Este experimento se llama "Sin verdad no hay libertad". Demuestra que sólo podemos elegir libremente si conocemos toda la verdad y tenemos toda la información. Los grupos 1 y 2 parecía que eran libres para elegir a quien quisieran, pero al no saber la verdad, realmente no eran libres, aun sin saberlo, cuando eligieron. Si lo hubieran sabido su elección habría sido otra.

El experimento de Andrea fue muy diferente. Apareció en la clase con Lalo, su ratón, y unos trozos de queso y pan, y preparó distintas pruebas.

En la primera puso un trozo de queso, cubierto con un vaso de cristal, y al lado un pedazo de pan al aire libre. Cuando soltó a Lalo, este fue directo al queso, golpeándose contra el vaso. Trató de llegar al queso durante un buen rato, pero al no conseguirlo, terminó comiendo el pan. Andrea siguió haciendo pruebas parecidas durante un rato, algo duras para el pequeño ratón, pero muy divertidas, en las que el pobre Lalo no podía alcanzar el queso y terminaba comiendo su pan. Finalmente, colocó un trozo de queso y otro pan, ambos sueltos, y Lalo, aburrido, ignoró el queso y fue directamente a comer el pan. El experimento gustó mucho a todos, y mientras la señorita Elisa premiaba a Lalo con el queso que tanto se había merecido, Andrea explicó:
- El experimento se llama "Límites". Demuestra que lo, lo sepamos o no, nuestra libertad siempre tiene límites, y que no sólo pueden estar fuera, sino dentro de nosotros, como con mi querido Lalo, que pensaba que no sería capaz de tomar el queso aunque estuviera suelto.

Con que poco y de que manera tan sencilla podemos reconocer que es ser libres, algo está muy pero muy claro y es que los niños de la clase de la señorita Elisa terminaron sabiendo de la libertad más que muchos de nosotros los mayores.

La libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe.
Ramón De Campoamor

Hasta el mes próximo...
y feliz día al niño que llevamos dentro!!!
Jerónimo dos Reis


Facebook
 

El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres.


 El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia decía un escritor y filòsofo inglès. Estoy en total acuerdo y me animo a decir que lo que hoy reclamamos a la sociedad debe corregirse desde casa. Debemos ejercer dentro de nuestra familia lo que queremos reclamar a nuestra sociedad, y me pareció muy oportuno comenzar por nuestros hijos, respetándolos y que se sientan respetados para que su concepción de la sociedad cuando les toque su tiempo de enfrentarla como adolescentes sea en el marco y la idea con las que fueron criados. Así tendremos una esperanza de evolución en las nuevas generaciones en donde el respeto por el otro y el protagonismo de la familia sea la base, el pilar fundamental de sus ciudadanos.

Les dejo a continuación la declaración mundial de los derechos del niño, para que lo recorten y lo tengan a mano, con el objetivo que recordemos que en cada acción que realizamos contra ellos es lo que recibiremos como ancianos en el futuro.

Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquéllo que desea.
Paulo Coelho

convención-internacional-de-los-derechos-del-niño

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO

PREÁMBULO
Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre y en la dignidad y el valor de la persona humana, y su determinación de promover el progreso social y elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad.
Considerando que las Naciones Unidas han proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos que toda persona tiene todos los derechos y libertades enunciados en ella, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, opinión política o de cualquiera otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
Considerando que el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento.
Considerando que la necesidad de esa protección especial ha sido enunciada en la Declaración de Ginebra de 1924 sobre los Derechos del Niño y reconocida en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en los convenios constitutivos de los organismos especializados y de las organizaciones internacionales que se interesan en el bienestar del niño.
Considerando que la humanidad debe al niño lo mejor que puede darle, La Asamblea General, Proclama la presente Declaración de los Derechos del Niño a fin de que éste pueda tener una infancia feliz y gozar, en su propio bien y en bien de la sociedad, de los derechos y libertades que en ella se enuncian e insta a los padres, a los hombres y mujeres individualmente y a las organizaciones particulares, autoridades locales y gobiernos nacionales a que reconozcan esos derechos y luchen por su observancia con medidas legislativas y de otra índole adoptadas progresivamente en conformidad con los siguientes principios:

PRINCIPIO 1
El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

PRINCIPIO 2
El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

PRINCIPIO 3
El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

PRINCIPIO 4
El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

PRINCIPIO 5
El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

PRINCIPIO 6
El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

PRINCIPIO 7
El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad. El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres. El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

PRINCIPIO 8
El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

PRINCIPIO 9
El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata. No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

PRINCIPIO 10
El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.

El enseñar a los niños a querer a sus padres y hermanos y a ser respetuosos con sus superiores, hecha los cimientos de correctas actitudes mentales y morales para llegar a ser buenos ciudadanos.
Confucio
Hasta el mes próximo...
Jerónimo dos Reis


Facebook
 
Más artículos...

Recordatorios

Newsletter AMA



asd