Pediatras


 La alimentación del bebé

Una lactancia feliz

La alimentación ideal del bebé es la leche de su madre porque:

• contribuye a la maduración de su aparato digestivo.
• le aporta importantes cantidades de anticuerpos, protegiéndolo
contra enfermedades respiratorias e intestinales más comunes.
• a largo plazo mejora la agudeza visual, el funcionamiento cerebral
y el desarrollo de la inteligencia.
• previene la obesidad.
• es el alimento más económico, no afecta el presupuesto familiar.

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La lactancia materna es una forma de dar y recibir amor, generando fuertes lazos de seguridad, afecto y comunicación entre la mamá y su hijo. Es muy importante que la mamá se cuide y que esté convencida de que su leche siempre es buena e indispensable para la salud de su hijo. Mientras más veces se ponga el bebé al pecho, más abundante será la producción de leche y más exitosa será la lactancia.
Si la madre tiene que estar un tiempo prolongado fuera de su casa, por el trabajo o por algún trámite, puede extraer su leche y conservarla para que se la administre la persona que cuida al bebé.

¿Cuánto tiempo se puede conservar la leche humana?

6 a 8 hs. a temperatura ambiente;48 a 72 hs. en la heladera
14 días en el congelador
3 meses en el freezer

El bebé puede tomar la leche a temperatura ambiente o entibiada. Se debe usar primero la leche que hace más tiempo que está conservada. Descongelarla lentamente, pasándola del congelador o freezer a la parte inferior de la heladera. Agitar el envase en agua caliente. Es habitual que la grasa de la leche extraída se separe y le dé aspecto de "leche cortada". Al agitarla suavemente recuperará su aspecto normal.
No se debe guardar la leche que el bebé no toma en el momento. Tampoco se debe usar microondas para descongelar, ni colocar al fuego directo.

La lactancia materna exclusiva es el alimento ideal y completamente suficiente para sostener un crecimiento y desarrollo óptimos durante los primeros seis meses del bebé.
El espacio de la lactancia permite además que el bebé y su mamá se vayan conociendo y aprendiendo juntos las necesidades y cuidados de estos primeros seis meses tan únicos y especiales en la crianza.

Dra Florencia De  Cristóforis


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 La elección del pediatra

Una nota para reflexionar juntos, acerca del médico y su función como pediatra ante los niños y su familia.

"Elegir un pediatra no es cosa sencilla.  El médico que se encargará de la salud del niño no solo desempeñará la función de examinar, auscultar y recetar el remedio necesario. Sus funciones son mucho más extensas: será guía, consejero y asesor en la crianza del niño.  Deberá tener una visión amplia y general de como se desarrolla la vida del niño.  Por ello, en ciertos momentos, hará de madre, de padre o de sacerdote.

En determinados momentos se lo llamará porque el niño está enfermo, en otras para asegurarse de como hay que vestirlo, en otras para preguntarle cuando hay que sacarlo a pasear, por que se niega a ser cariñoso con los abuelos.

El pediatra es entonces una figura importantísima, que pasa a formar parte de la familia.  Es un elemento activo que puede transformar y dirigir las tensiones que surgen en la convivencia familiar.

Hay tantas clases de pediatras como de personas. Usted deberá desterrar de su mente la imagen ideal que tienen la mayoría de las personas de los médicos de niños.  El pediatra es un hombre o una mujer como tantos y su desempeño profesional estará teñido por sus características afectivas personales, que dependen de él mismo y no de su carácter de pediatra.  Así, hay pediatras que son realmente afectuosos con los niños y otros que no lo son.  Algunos son reposados y otros ansiosos; algunos son amigos de usar pocos remedios y otros de llenar sus recetas con muchos remedios; y así podríamos seguir enumerando muchísimas cualidades y defectos.

Lo valedero de todo esto es saber que siempre los padres eligen un pediatra que se adapta a las necesidades psicológicas de ellos, como adultos, sin consultar muchas veces las necesidades del niño.  Esto último es tan importante que invito a aquellos padres que hayan leído el párrafo anterior a que lo mediten largamente.

Hay pediatras que ante un niño enfermo, que padece una enfermedad que puede curar espontáneamente, prefieren abstenerse de recetar ningún medicamento y decir sencillamente a los padres: "no necesita remedios; es una simple gripe y se curará solo con estar en la cama dos o tres días".  Otros, ante el mismo enfermito, recetarán varios medicamentos, con mayor o menor aparatosidad.

Para padres ansiosos y angustiados más allá de lo normal por la enfermedad del hijo, conviene un pediatra del segundo grupo.  Pues la ansiedad y la angustia tendrán algún freno al ver en la mesa de luz del niño varios medicamentos de distintos y atractivos colores y envases.  Aunque parezca mentira, los medicamentos se ofrecen al público con el aspecto exterior de cualquier producto que necesita un envase de colores y dibujos brillantes y estudiadamente combinados, para dar sensación de seguridad y eficiencia.

En cambio, para padres preocupados pero no desesperados por una gripe, un pediatra del primer grupo es el que se adapta mejor a ellos.

También vemos la "necesidad de un tipo de médico" respecto del diagnóstico: hay médicos que ante la duda diagnostica, no trepidan en solicitar estudios de laboratorio.  Otros, en cambio, tal vez con menos apuro en la precisión diagnóstica, prefieren dilatarlos porque su experiencia les indica que muchas veces el enfermito se cura sin análisis y radiografías.  Los estudios de laboratorio implican ventajas y riesgos.  La ventaja reside en que aportan un elemento más de diagnóstico; los riesgos, que por lo general son agresivos (punzar venas para extraer sangre u órganos para hacer biopsias) y agregan un daño más al que el niño sufre por estar enfermo.  Hay padres que se sienten mas tranquilos cuando el pediatra indica análisis de sangre o radiografías. Otros no".

Nota del libro "Guía para padres" Dr. Z. Bronfman  quinta edición ampliada y revisada 2001.

Como conclusión, podríamos resumir , parafraseando, "dime que pediatra tienes y te diré como eres".

Dra. De Cristoforis Florencia - Pediatra Neonatóloga -  M.P. 448151


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